Sin categoría

El hecho de ser músico carecería de importancia de no ser por los artesanos, los maestros que, con su arte, nos ayudan a expresar nuestros sentimientos a través del instrumento. En este primer post voy a hablar de dos grandes artesanos, hermanos además, residentes en Ponteareas (Vigo, Galicia) y con una vida dedicada a la gaita galega: Xosé Manuel Gil & Alfonso Gil.

El viento de sus instrumentos suena a Galicia. Sólo con eso me vale para que sean ellos quienes se encarguen de mis gaitas; si a eso le sumas su experiencia, profesionalidad y, además, innovación, no puedes pedir más… Sus diseños actuales suenan a viejo, de ese viejo que tanto nos gusta a los gaiteiros. Un viejo que hace pareja perfecta con su sonido, dando como resultado el enxebre que tanto me acerca a una tierra que tomo como mía (sin serlo) cada vez que abrazo una de sus gaitas. Tal es el encanto de su hechizo.

En los escenarios no tengo dudas; no hay estrés. Nunca me han fallado. Cuando suenan es como si estuviera haciendo magia. Sólo se puede explicar estando en el lugar adecuado y con la gaita adecuada.

Son ellos quienes lo hacen posible. Daría cualquier cosa por ver la cara de D. Perfecto Feijoo probando una de sus gaitas… Para mí, ése es el sentimiento perfecto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Comentarios de la entrada